martes, 10 de enero de 2012

Namasté

¡Tengo que inmortalizar cosas que han pasado por mi cabeza! Hace poco me dejaron un mensaje:  When life gives you lemons, don't make lemonade. Make life take the lemons back! Get mad!!!. A lo cual yo pensé: no, no tenemos que conformarnos con lo que nos de la vida, tenemos que luchar por lo que queremos. Si a la vida se le ocurre darme lo que quiera, Imma cruxifix armbar the shit out of it! Por alguna razón, no importa qué tan fea se ponga la situación, hay que seguir y seguir! Tienes que amar esa sensación de las violentas llamas y vertiginosos vientos en tu cuerpo mientras recorres el túnel, mientras te pones a prueba, mientras te sientes vivo! Tienes que amar esas sensaciones de salir a la superficie para volver a sumergirte, inhalar, exhalar vialiosísimo aire que te devuelve las ganas de comer, de dormir, de sonreír, de no sentirte aislado. Las cosas vitales que abandonamos y hacen que nos olvidemos de cuál es el propósito! Siempre que hago grappling, llega un punto en el cual me acelero porque me dejan caer su peso, e intentan desesperarme con presión, entonces pierdo el control y empiezo a respirar por la boca... hasta que alguien me dijo, empieza a respirar por la nariz... y lo intenté, me cansaba, me desesperaba, pero empezaba a calmarme unos segundos, respiraba con la nariz y podía pensar mejor, pude hacer mucho más cosas y pude dar una buena batalla. Es cuestión de práctica, de no desesperarse, de detenerse a respirar con la nariz, no cansarse, no actuar precipitadamente, relajarse, y hacer lo que quieres que se haga y no aceptar lo que se presente, no empezar a respirar agitadamente por la boca, no sentirse sofocado, no sentir que te ahogas... la vida te intenta sofocar, intenta hacerte olvidarte de muchas cosas, intenta desesperarte pero hay que recuperar el aliento! El que se te acabe el aire, sentir que tus pulmones no dan para más, es de las sensaciones más horribles que he experimentado. La necesidad de un tanque de oxígeno por sentir que te ahogas... sentir que mueres... en mi caso por no saber respirar. Por no saber cómo hacer las cosas, por no saber cómo tomarlo y poder actuar de la mejor manera. Es difícil respirar, pero hay que conocerte bien para poder maniobrar ante situaciones sofocantes, buscar la mejor postura, y librarte de la rendición, pero sobre todo, no desesperarte.

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